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(Incluyendo ficción, no-ficción, poesía y drama)

Las palabras habladas y escritas son consideradas en esta sección. Aunque el lenguage es central a la experiencia del teatro, los compositores, diseñadores y coreógrafos que trabajan en el teatro deben consultar otras secciones de esta publicación.

Como cualquier otro artista, quizás quieras hacer un testamento estableciendo como deben disponer de tu trabajo literario, y quien estará a cargo del mismo. Esta persona puede ser formalmente nombrada como tu consignatario o actuar informalmente como un consejero. Esta persona puede ser un agente, un editor, otro escritor o un amigo a quien le des instrucciones de como mantener tu obra en el ojo público. Pero asegúrate que la persona que escojas tenga la habilidad de mantener tu ca-rrera viva y no solo almacene tus manuscritos.

Cualquiera que fuese tu decisión, es importante que empieces a planificar cuando todavía estés con salud. De esta forma, tendrás tiempo suficiente para reunir un inventario completo de tu trabajo. Este inventario le hará más fácil a tu representante el entender tus intenciones y facilitará el manejo de tu obra.

Archivos Literarios Aparte de buscar un representante apropiado, es una decisión sabia encontrar un hogar seguro para tu obra. Un archivo puede ser uno de esos lugares. Una red de bibliotecas y archivos (asociadas con las mejores Universidades) ha sido establecida para aceptar manuscritos de escritores con el SIDA. Encontrarás que la mayoría de estas instituciones se inclinan más a recibir trabajos de una organización, que de individuos. Sin embargo, quizás quieras ponerte en contacto con algunas organizaciones que aparenten ser particula-rmente adecuadas en tu caso. Colocar tu obra en un archivo, le da un lugar seguro y permanente, pero aún debes añadir un representante activo.

SubvencionesLas únicas organizaciónes que ahora distribuyen subvenciones a escritores con el SIDA son el Pen American Center y Pen Center USA West. Estas son pequeñas subvenciones de emergencia.

Debes entender que la mayoría de estos programas (archivos, programas de asesoramiento y subvenciones) tomarán en cuenta si eres un escritor profesional. Esto quiere decir, que se haya publicado en algún lugar tus escritos desde un pequeño periódico hasta una revista reconocida. Otra manera para definir ‘profesional’ es si has intentado lanzar tu carrera como escritor en vez de escribir para tu propio placer. Aunque hay pocos programas de este tipo operando en este momento, puedes comenzar a planificar independientemente, estando bien informado y empezando a tiempo.